Riyadh Air ya tiene autorización del Departamento de Transporte de Estados Unidos para operar vuelos de ida y vuelta con ese país. La decisión elimina una barrera regulatoria para la expansión internacional de la aerolínea saudí y abre la vía para servicios transatlánticos una vez que entren en línea sus entregas y demás permisos operativos.
La compañía, respaldada por Arabia Saudí, busca construir una red global desde Riad y entrar en un corredor donde la capacidad, la conectividad y la asignación de franjas pesan tanto como la flota. El permiso cubre el marco comercial; no fija pares de ciudades ni calendario de inicio.
Para el sector, el siguiente paso es convertir esa licencia en rutas efectivas.