United Airlines y American Airlines han terminado las conversaciones preliminares sobre una posible fusión, confirmaron fuentes cercanas al proceso. El CEO de United, Scott Kirby, planteó la idea directamente a altos funcionarios del gobierno, incluyendo al presidente Donald Trump durante una reunión el 25 de febrero en el Aeropuerto Internacional Washington Dulles, según reportes de Bloomberg.
La propuesta buscaba crear la aerolínea más grande del mundo, con ingresos superiores a 100.000 millones de dólares y una flota de más de 2.800 aeronaves. United y American controlan juntas más de un tercio del mercado estadounidense, lo que generaba serias preocupaciones antimonopolio y críticas por posibles aumentos en tarifas y menor competencia para los pasajeros.
American Airlines rechazó la oferta. Su CEO, Robert Isom, calificó la operación como negativa para los clientes y perjudicial para la industria, argumentando riesgos de concentración en rutas clave. Kirby reconoció que sin un socio dispuesto, el proyecto no era viable, aunque defendió su lógica estratégica en un contexto de altos costos de combustible por tensiones geopolíticas.
United, con un valor de mercado de 31.000 millones de dólares, superaba a American, valorada en 7.400 millones, cuyas acciones cayeron un 27% en 2026. La fusión habría requerido desinversiones para aprobación regulatoria del Departamento de Justicia y Transporte, pero la negativa de American frenó cualquier avance.